Beneficios: Un ritual de calma para cuerpo y mente. La lavanda relaja profundamente, favorece un sueño reparador y ayuda a liberar la tensión y el dolor muscular; los capullos de rosa suavizan y miman la piel, mientras la sal del Himalaya la remineraliza y renueva. El baño perfecto para desconectar y volver a ti.
Contiene: Sal del Himalaya (remineraliza la piel), flores y aceite esencial de lavanda (relajan y concilian el sueño) y capullos de rosa (suavizan la piel).
Modo de uso: Añade 30-50 g de sales al agua templada mientras corre; una vez disueltas por completo, sumérgete y relájate durante 15-20 minutos. Para baño de pies: disuelve 1-2 cucharadas en un recipiente con agua tibia y sumerge los pies de 15 a 20 minutos para relajarlos y suavizarlos. Conservación: tras usarlas, cierra bien la bolsa y guárdala en un lugar fresco, seco y alejado de la luz.